LLEGA EL ALBA PARA
AMÉRICA
Marcos Domich
Un gran simbolismo acompaña la realización de
Un período se cuestionó la concepción marxista del
desarrollo de la sociedad humana. Se calificó a Marx
de “reduccionista económico”. Algunos de los
detractores no lo conocían ni por el forro. Fue precisamente Marx y junto a Engels que, en la
“Ideología Alemana” (entre otras obras), que explica cómo la economía, la base
material de la sociedad, determina la superestructura. En otras palabras y
precisando la definición: cómo el ser determina la conciencia. Pero la
conciencia social, y de ella forma parte la ideología, no es un epifenómeno inactivo,
sino que tiene la capacidad de actuar y transformar su propia base. De esto se
ocupó
Un momento clave de
Para convertir en realidad lo acordado no existe otro
medio que la participación protagónica de los pueblos y de su accionar
conjunto, convergente y con objetivos bien fijados. En ese sentido, está
llamado a jugar un gran papel el movimiento social y popular coordinado
internacionalmente. Es obvio que deberán moverse con una ideología de cambio
social real: la transformación de sus sociedades y, en el plano exterior, de
afianzamiento solidario de la soberanía y la democracia.
En proyección internacional, han tenido gran valor
dos resoluciones: la que insta a poner fin a la usurpación del poder en
Honduras y la restitución plena del Presidente Zelaya a sus funciones legítimas
y constitucionales. La otra: condena una vez más la instalación de 7 bases
militares en Colombia, país convertido en foco de guerra y que fustiga una
carrera armamentista, cuando los pueblos necesitan pan y no armas.