EDITORIAL
CONFIANZA
EN
El momento
político se caracteriza por la descomposición de la derecha, su fragmentación e
internamente por la corrosión y la airada disputa de fracciones que se exigen,
unas a otras, cuentas por el fracaso estrepitoso de los planes conspirativos,
que en su escalada se dirigían al objetivo de dividir a Bolivia. Tampoco se
ponen de acuerdo en materia de candidaturas. Esto permite avanzar con mayor
confianza hacia los comicios generales de diciembre.
Hasta el 16 de abril no se puede
hablar de nada impactante, excepto el affaire
en que cae el segundo hombre del MAS. En enero se
produjo un asalto acompañado del asesinato de Jorge O’Connor
Darlach, ejecutivo de una dudosa empresa (Cutler Service), convertida en
socia de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Presidía la empresa estatal Santos Ramírez ex
parlamentario y ex Presidente del Senado. El descubrimiento de este hecho causó
mucho daño al gobierno de Evo Morales y permitió a la derecha realizar una feroz
campaña de descrédito. Sin embargo, la rápida reacción y sin atenuantes contra
Ramírez, actualmente preso, demostró que en este capítulo de castigar a
corruptos había una diferencia con los regímenes pasados, aunque falte mucho
por hacer en este terreno.
Otro hecho que ocupó alguna
atención y se acompañó de escaramuzas en el parlamento, es la aprobación de la
ley transitoria de elecciones que regirá las de diciembre. La derecha se empeña en poner uno y otro obstáculo al proceso
electoral. Con su consabida insidia, siembra dudas de todo tipo y nada le
satisface. Entretanto prepara todas sus baterías, sobre todo mediáticas, para hablar de
“fraude”, segura de que otra vez perderá en las urnas. Al fin, con el estreno de un registró
biométrico, el país se encamina hacia las elecciones generales y en el marco de
una nueva Constitución Política del Estado. Este Estado es definido, como una categoría
compleja: “Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario (…) descentralizado
y con autonomías.”
La dificultad estribará en armar
el rompecabezas que significa un Estado simultáneamente unitario y con tres
regímenes autónomos (departamentales, regionales e indígenas-nacionales). En
Bolivia no hay experiencia sobre esto y habrá que avanzar cautelosamente. Incluso
habrá que tomar la vía de la prueba-error-prueba. Pero en otras materias como
derechos sociales, explotación y cuidados de los recursos naturales, salud,
educación, política exterior, etc., la nueva Constitución significa un avance
importante.
La “vía de elección” de la derecha reaccionaria, para alcanzar sus
objetivos contrarrevolucionarios, es la de la violencia política e incluso el
terrorismo. Derrotada
en agosto-septiembre del 2008 - luego de la toma y destrucción de instituciones
oficiales en las capitales de la llamada “media luna”, las acciones de
intimidación y agresión a indígenas, la masacre del Porvenir (Pando) - parece
que marzo y abril del 2009 eran los meses marcados para volver a las acciones.
Y he ahí que se produce el
atentado a la casa del Cardenal Terrazas y a menos de 48 horas, el 16 de abril,
se efectúa la espectacular desarticulación
de un comando terrorista dirigido por Eduardo Rózsa
Flores. Rózsa era un inefable personaje difícil
de encasillar en otro espacio que el de una personalidad que los psiquiatras
llamarían “limítrofe” o, más vulgarmente, en la vieja psicopatología,
un psicópata metido en trajines terroristas y desde hace casi 20 años, al
servicio de las causas más reprochables.
Rózsa nació en Santa Cruz, era hijo
de madre boliviana y de padre judío húngaro. Se trató de explotar el hecho de
que su padre fuera militante del Partido Comunista, pero el intento no fue muy
lejos, rápidamente se supo que la relación familiar estaba rota hace muchos
años. El padre sufrió con la conducta errática del hijo.
A la caída del régimen socialista en Hungría, en la que
había sido integrante de
El paulatino examen de la
personalidad y antecedentes del jefe de la célula terrorista abre el abanico de
nexos, personajes, financiamiento, concepciones, estructura, etc. de la
conspiración. Lo que se puede dar por
establecido es que la idea-fuerza de la derecha fascistizada,
sobre todo cruceña, es la independencia. La autonomía no era, sino un
peldaño de la escalada separatista. Rózsa fue traído
a Santa Cruz para “organizar la defensa de la ciudad (autónoma) y si no podían
vivir juntos con el occidente, conformar un país independiente”. Obviamente el
cumplimiento de este objetivo implicaba el estallido de un conflicto cruento.
Los hechos han dado una tácita confirmación
a todo lo que el Partido había advertido tempranamente. La conspiración iba a
seguir pautas bien trazadas: Primero, el derrocamiento de Evo Morales por golpe de estado; segundo, magnicidio; pero ante todo, tercero, secesionismo no sólo como último recurso, sino como propósito final.
No son pautas sin nexo; pueden ser intercambiables de acuerdo a las condiciones
del momento. La primera variante fue ensayada sin éxito, pero con un gran
trastorno público en lo que se llama la “media luna”. Agosto y septiembre del
2008, mostró la figura completa del separatismo: furor fascista y racismo
exacerbado que culminó con la masacre de campesinos en el Porvenir, Pando. No
fue el clásico cuartelazo ([2]),
sino lo que se denominó con acierto “golpe cívico-prefectural”.
Se involucraron comités cívicos, normalmente copados por las clases dominantes y
sobre todo las prefecturas a cargo de la oposición más radical.
La posibilidad del magnicidio
siempre ha estado presente y de no ser el buen trabajo de la inteligencia nicaragüense
este podía haberse plasmado en San Salvador a donde debían viajar en el mismo
avión los presidentes Chávez y Morales, invitados a la posesión del Presidente Funes.
El separatismo de las clases dominantes cruceñas tiene larga data. Como
regla, se ha activado en momentos de crisis política y sobre todo durante
gobiernos progresistas. El separatismo, casi en los mismos términos actuales se dio ya en la época
de los años 30. El libro escrito por Enrique de Gandía,
con el título de “Historia de Santa Cruz de
Los planes separatistas no se
limitan a nuestro país. Es un modelo que se repite particularmente en Venezuela
con Zulia y en el Ecuador con Guayaquil. Los nexos internacionales que se han
debelado hablan de un plan de alcances continentales. Su meta es acabar con el
giro a la izquierda que se ha dado por vía democrática. Malograr los gobiernos de centroizquierda e izquierda,
particularmente a aquellos que se “atreven” a herir intereses de sus
oligarquías, de las transnacionales, escapan a la ortodoxia neoliberal o
emprenden, al fin, una política interna y externa opuesta a la del imperio. Los
hechos que se conocen en Venezuela, Ecuador,
Nicaragua o la Argentina, confirman que hay una matriz que aplica, con ligeras variantes,
el manual general.
La revelación de los nexos de Rózsa con los
fascistas de los Balcanes: ústachas de
Croacia; la Szekely Legio (paramilitares)
de Hungría, el grupo separatista húngaro Lelküsmeret 88 (Conciencia 88), desempolva viejos antecedentes y vínculos. En
particular, para el caso boliviano es utilísimo constatar los vínculos de la
derecha más fascistizada de oriente con los ústachas. Estos van desde Ante Pavelic
a los enrolados en el nuevo ejército croata, como es caso de Mario Tadic Astorga. Pavelic fue el Poglavnik (caudillo) del Estado Croata
Independiente (ECI) y de su partido, el “Movimiento Revolucionario Ústacha (Insurgente) Croata”. Razón de su existencia fue la
secesión de Croacia y el ECI fue un desprendimiento del reino de Yugoslavia bajo
la ocupación nazi. Hay pues una suerte de estigma congénito de los actuales
separatistas de origen balcánico con los de antes de la II G.M.
Una época el separatismo criollo
fue, de alguna manera, estimulado y asesorado por los ústachas
de Pavelic, cuando éste se refugió en
La siguiente ingerencia se
produjo en torno a 1957. Esta vez Pavelic, con mayor
entusiasmo, apoyó a
Las actuales vinculaciones van,
siguiendo la vieja línea, desde Croacia pasando por Kosovo, engarzando al
embajador Philip Goldberg y
todas las ONGs y fundaciones y fachadas de
Este conjunto estaba financiado por elementos ligados al empresariado y
latifundistas cruceños, gastando dinero a manos llenas. Es obvio que organismos
o agencias internacionales han sostenido generosamente a los complotados y es probable que hubieran
aportado la parte principal. No se preocupaban mucho de la compartimentación.
Dejaron tantas huellas que, hasta la policía más inútil, los habría ubicado
(hoteles, correos electrónicos, nombres, fotos en internet,
movilidades, reclutamiento abierto de mercenarios, etc.) Compraron e iban a
comprar mucho armamento. Pensaron hasta en misiles. No estuvo de ninguna manera ausente la idea de ir hacia la estructuración
de una formación paramilitar que sirviera de núcleo a un “futuro ejército”
separatista. Para esto hubo entrenamientos; se sabe que fincas,
pertenecientes a connotados personajes orientales de Santa Cruz y Beni, fueron puestas a disposición de los reclutados y
hasta el inocente pint ball era un
modo de entrenar reclutas.
Un hecho que no se puede omitir
en este análisis es que en la trama
conspirativa aparecen involucrados militares. Al comienzo las referencias
incluían algunos generales retirados. Pero no se tardaría en descubrir que Rózsa y sus patrones hacían extraordinarios esfuerzos por
establecer contactos con militares en servicio activo y también con policías.
La dirección principal de los esfuerzos se dirigía a sacarlos de la línea de
mando normal, a desactivarlos en una situación de emergencia y también comprometerlos en la constitución de fuerzas
militares y policiales “propias”, bajo el denominativo de autonómicas. En este
terreno movedizo las investigaciones continúan y nos depararán muchos más
detalles de su estructura.
Varios de los más activos participantes de la conjura han huido al exterior
y varios de ellos lo han hecho a los Estados Unidos, lo que revela claramente
sus fuentes políticas, su concepción y sobre todo su sustento propagandístico,
operativo y material.
En la disección de los elementos
conspirativos no puede dejar de haber una referencia al papel deletéreo que juegan los medios de comunicación. Por
supuesto que, siempre, la derecha ha tenido un gran dominio de los medios. Los últimos
estudios especializados ([6]) señalan
que la parcialidad y manipulación, la concertación de los medios es
aplastantemente favorable a la derecha en la búsqueda de objetivos destinados a
confundir y orientar en su favor a una opinión pública inerme, indefensa.
A pesar de todas las
dificultades, de la inexperiencia del gobierno - de sus muchos cuadros bisoños
y sin formación, amén de los oportunistas e infiltrados - se ha infligido una enorme
derrota de la derecha. Virtualmente está acorralada, ideológicamente
empobrecida y políticamente sin discurso. Su propuesta, aún de cara a las
elecciones, cuando habitualmente agudiza su oferta demagógica, refleja no sólo
estar desubicada históricamente, sino presa de un sentimiento de que se acerca
una nueva derrota en la arena de la confrontación democrática. Ese sentimiento
derrotista es un mal consejero porque puede sugerir el retorno a la acción
violenta.
A pesar de lo anterior es obligación de la izquierda, de las
fuerzas patrióticas, democráticas, antioligárquicas y
antiimperialistas unificar sus fuerzas en
torno a objetivos programáticos, en la búsqueda
del mayor éxito posible en las elecciones de diciembre y al mismo tiempo
que se despliega una sólida campaña electoral, que afiance el voto propio y amplíe
hacia otros sectores, particularmente de la juventud y la intelectualidad, su
prédica de los principios y el desarrollo de su conciencia política.
Estamos frente a una excepcional coyuntura histórica. Sólo desde el proceso de
cambios se puede lograr la conversión de las fuerzas motrices revolucionarias hacia
la construcción de una sociedad democrática, con justicia social, soberana en
el concierto internacional y firmemente orientada
hacia el futuro socialista.
[1]) Ver en esta misma edición el artículo Política, psicopatología y
terrorismo. p. XX
[2] ) El clásico cuartelazo acaba de producirse en Guatemala (28-06-09) secuestran a un presidente, lo envían al exterior, clausuran los medios de comunicación, dictan toque de queda, etc. Pero no estamos en 1971-1973. Ahora la opinión mundial está contra estos quiebres antidemocráticos.
[3] ) El prefacio comienza con estas palabras: “Este libro es la historia de una Nación cuya independencia será algún día una realidad.” Ed. Talleres Gráficos Argentinos de J. L. Rosso, Buenos Aires, 1935.
[4] ) Cfr. Roberts B., Hugo
La revolución del 9 de Abril.
[5] ) Antiguo falangista y
posterior dirigente del Partido Socialista-1, Walter Vásquez Michel, tiene en
prensa su libro de memorias. Le agradecemos profundamente habernos adelantado
importantes detalles históricos de su contenido.
[6] ) El Informe del
Observatorio de Medios ( 26-06-09) es inapelable en
esta demostración del uso parcializado de la mayoría de los medios en contra
del gobierno y a favor de la operación.