EL ESCUADRISMO EN
ACCIÓN
Marcos Domich
El paro “cívico” ha mostrado dos fenómenos propios
del manejo de los movimientos de masas: la compulsión psicológica y la
presencia de grupos de choque. Los dos fenómenos forman parte del programa de
acciones. Lo practicaron, con prescripción claramente diseñada, los fascistas
italianos, al organizar las escuadras de los “fasci
di combatimento”. De ahí procede el nombre a su
movimiento: fascismo. Éste, con carácter ingénito, ha buscado militarizar la
política. Es el resultado de su triste condición en el campo del programa y de
la teoría política. En una situación de cambio, al no tener nada que proponer y
sin ideas para la defensa de sus intereses, el último recurso que les queda es
la violencia y a ella recurren sin disimulo, abiertamente, como lo han hecho
particularmente en Santa Cruz.
Los antecedentes históricos, nacionales e
internacionales, son abundantes sobre esta tendencia ingénita a cubrir la
carencia de ideas con la exhibición de los músculos. En España, el fundador de
En las ciudades afectadas por el paro se ha visto,
por desgracia, algo similar.
Es una desgracia para un país que busca un cambio,
como lo hace hoy la mayoría de los bolivianos, tener que toparse con la
sinrazón. Porque, en efecto: ¿Algún alegato real exhibe la derecha, más
propiamente la oligarquía tanto oriental como occidental? ¿Es verdad eso de que
en este país se acabó la democracia y están luchando por la libertad? Seamos
honestos señores: ¿Hay un preso político en este país? ¿Se ha clausurado algún
medio de comunicación, incluidos aquellos que insultan a autoridades y
trabajadores? presidente?
El fascismo ha mostrado su rostro. Ha llegado la
hora de despojarse de la ingenuidad; no se debe permitir el surgimiento de la
bestia.