“ESTRATEGIA”
PARA DIVIDIR BOLIVIA
Marcos Domich
Descubierta y desbaratada la conexión ústacha
(fascismo croata), la investigación de la fiscalía va encontrando las otras conexiones
políticas y financieras, tanto internas como externas. Está claro que el grupo
que comandaba Eduardo Rózsa era apenas una célula operativa.
Pero, por muy autónoma que hubiera sido, no podía vivir sin recibir medios y cobertura.
Por consiguiente, ahora falta encontrar a los “tíos”, es decir a aquellos que
según Rózsa, iban a garantizar las operaciones. Es
notable el apego de Rózsa a la terminología balcánica.
“Chico” es el apelativo de tío en algunas regiones de la antigua Yugoslavia y
Chico era el nombre que llevaba Rozsa en su casco de
guerra; como Chico es el título de su film autobiográfico. Finalizando con la
conexión ústacha hay dos detalles interesantes: Rózsa y Philip Goldberg “coincidieron” en el tiempo de sus servicios a la
causa separatista de Croacia primero y luego de la provincia serbia de Kosovo.
Hablamos sobre todo del primer lustro de los noventa. Por último, Rózsa muere sin haber dejado de tener contacto con la
organización de extrema derecha “Ante Gotovina”,
llamada así en honor de un general croata capturado en las Canarias en el 2005,
para ser juzgado en
En las investigaciones en curso, un papel importante
desempeña “garganta profunda” (¿solo Ignacio Villa?) Ha efectuado sus primeras
declaraciones y el Fiscal Sosa ha hecho explotar la burbuja conspirativa. Los
“tíos” no son muchos pero todos detentan poder económico y político. Van desde
un general retirado, Lucio Añez, hasta un gladiador
de
Frente a las abrumadoras pruebas de las conexiones, el
financiamiento, la preparación y la puesta en marcha de las acciones, con el
atentado contra el Cardenal, estamos frente a la puesta en práctica del más
clásico método de conspiración fascista: la ESTRATEGIA DE LA TENSIÓN. Eva Golinger le llama “golpe suave o de mecha lenta”. Es igual,
la cuestión no está en el nombre, sino en la estructura del método y los
objetivos. Estos tienen una matriz exterior de propiedad de la CIA. La Agencia
ayudó a la organización de “UnoAmérica” dirigida por
Jorge Mones Ruiz contrarrevolucionario venezolano con
quien se conectó Rózsa en Santa Cruz. A no dudar se
trata, pues, de una operación con fuertes vínculos internacionales. Hay una
internacional negra que no cejará en su propósito de liquidar al presidente, la
democracia; paralizar el proceso de cambios y hasta descuartizar a Bolivia.
Como lo hicieron con Yugoslavia y luego con Serbia.