EXTREMISMOS
QUE SE DAN LA MANO
Marcos Domich
La semana pasada, entre otras noticias ocuparon la
atención de los medios, hay dos: los resultados finales de las elecciones
llevadas a cabo en Israel y su proyección. La otra, el escándalo que se produjo
en el seno de la iglesia católica a propósito de la rehabilitación de 4 obispos
lefebvristas. Uno y otro hecho parece que no tuvieran
ninguna relación. Incluso la primera impresión podría ser que se trata de dos hechos
opuestos en todo sentido. Sin embargo, consideramos que no es así y hasta
diríamos que podría haber un cálculo
siniestro. Dos extremismos han sido funcionales el uno al otro.
El 4 enero el Papa Benedicto XVI levantó la excomunión
que pesaba contra 4 obispos partidarios y nombrados por el Obispo Emérito
Marcel Lefebvre, creador de una iglesia cismática y
de orientación claramente conservadora. Se opuso al Vaticano II de Juan XXIII
diciendo que “no se podía dialogar con los masones o con los comunistas, no se
dialoga con el diablo”. Pablo VI lo había excomulgado. Pero aquel jamás se
arrepintió y continuó ordenando sacerdotes y extendiendo su influencia. Era un
enemigo jurado de los curas tercermundistas y
Simultáneamente se llevaba adelante la campaña electoral
en Israel. El extremismo sionista utilizó en su campaña el miedo y, a partir de
él, la reacción iracunda: “¿otra vez la ¿shoah?”. El resultado final ha sido
desastroso. Ganó la centroderechista Tzipi Livni, pero apenas con dos diputados más que el derechista
Benjamín Netanyahu. El tercer lugar lo ganó Lieberman, jefe del partido racista-fascista Israel Beitenu (Israel
Nuestra Casa). Los dos primeros dependen de éste para la formación del
gobierno. Seguramente pactará con Netanyahu. Lieberman ha propuesto una suerte de limpieza étnica,
creando guetos árabes dentro de Israel.
Por eso un diputado del Meretz
(izquierda) dijo que “era un día de vergüenza para Israel”. La guerra contra
los palestinos seguirá y se extenderá contra los árabes que viven en el
interior de Israel.
En medio de la crisis general y sistémica que vive el
capitalismo, lo que pase en Medio Oriente es por demás preocupante. Ya el
militarismo internacional tiene puestos los ojos en Irán, la próxima “potencia
nuclear” que está con los palestinos y supuestamente por la desaparición de
Israel. ¿Podrá Obama sortear esta situación?, pues ya
sabemos que política y militarmente Israel depende de los EUA y muchas veces el
militarismo ha actuado al margen y se ha impuesto a los políticos.