FASCISMO-SIONISMO EN ACCION

 

Marcos Domich

 

Los medios de comunicación se ocupan del holocausto a que está sometido el pueblo palestino desde hace 15 días. Pero es evidente también que la gran mayoría de estos tienden a amenguar el impacto de las acciones criminales del ejército israelita, por un lado. Por el otro, casi ni se refieren a la resistencia que hay, dentro del propio pueblo judío, contra las determinaciones y las vergonzosas acciones del gobierno israelita que tiene a dos netos halcones a los que algún día tendrá que echarles la mano la justicia, no digamos internacional, sino la de los pueblos. Nos referimos a los dos Ehud, a Olmer, el ya saliente Primer Ministro y a Barak, el Ministro de Defensa que es, probablemente el que - con el Jefe del estado mayor del ejército israelí - ha planeado lo que el mundo contempla horrorizado. Al lado de estos está la candidata a nueva primera ministra, la Sra. Livni que luce como menos halcón, pero guarda silencio cómplice, acaso bajo el chantaje de los extremistas.

 

Hablemos de la resistencia del propio pueblo israelí. Hace unos días, el 4 para ser exactos, se organizaron protestas, en todo Israel, condenando la agresión contra el pueblo palestino y sobre todo contra la franja de Gaza, donde se encuentra parte de la Autoridad (gobierno) Nacional Palestina, encabezada por Hamas. Se reunieron cerca de 150.000 personas, cifra que habla claramente de cuán fuerte es la resistencia a la política fascista-sionista del gobierno de Olmer. La principal fuerza dirigente de estas manifestaciones es la agrupación Jadash, frente organizado principalmente por el Partido Comunista de Israel. Su diputado al parlamento, Dov  Kenin, ha sido claro al transmitir el pensamiento de la oposición democrática: “judíos y árabes no queremos ser enemigos”.

 

Sin embargo, es de lamentar que no exista uniformidad en las acciones de las fuerzas democráticas y de izquierda. Todas las comunicaciones de esta última critican el boicot de los socialdemócratas (Meretz) a las demostraciones de repudio. Lo mismo sucede con algunos gobiernos árabes pronorteamericanos (Egipto, Arabia Saudita y Jordania).

 

A pesar de lo anterior, el Consejo de Seguridad de la ONU, al fin, ha aprobado una resolución de alto al fuego, retirada de las tropas israelitas de Gaza y libre paso de ayuda humanitaria. Naturalmente la única abstención fue de EUA, mientras todos (14) votaban en favor. Para que suceda esto tuvo que demostrarse al mundo que casi el 50% de los cerca del millar de muertos palestinos eran civiles, incluyendo niños y mujeres. Tuvieron que ver como era obstaculizada la ayuda humanitaria e incluso asesinados dos colaboradores humanitarios; bombardeadas dos escuelas a cargo de las NN UU y atacadas ambulancias en las que se trasladaba heridos. En síntesis, el daño mayúsculo tenía que ser patente, el rostro fascista-sionista totalmente visible, antes de convencer al Consejo de Seguridad de la urgencia de la resolución Nº 1860, que se hará famosa porque Israel la ignorará y los árabes la invocarán siempre.