DESTRUCCIÓN DE ALIMENTOS Y HAMBRE MUNDIAL

 

Marcos Domich

 

En París acaba de presentarse el Berliner Asambl, fundado por el famoso dramaturgo Bertolt Brecht. Presentó su obra más famosa: “La opera de los tres centavos” e hizo delirar al público que no podía dejar de ligar la trama de esta pieza de denuncia de las lacras del capitalismo con lo que actualmente sacude a la sociedad capitalista. Pese a los años transcurridos la obra es de una actualidad irrecusable. Si existe la mafia es para ganar dinero, dinero fácil. La burguesía existe por la misma razón: para acumular dinero, para lucrar infinitamente. Eso muestra Brecht en su obra: casi no hay fronteras, no hay límites perceptibles entre mafia y burgueses. Y esto, en esencia, no ha cambiado.  Hoy cualquier banquero estafador no se diferencia en nada de Mackie Navaja, el personaje de la pieza brechtiana. Ciertas formas de explotación se han atenuado en algunos períodos y en algunos aspectos. La lucha de los trabajadores, de los pueblos y el surgimiento de un sistema social distinto se lo impuso al capitalismo.  Mas el sistema siendo lo que es: explotador, depredador, opresor, militarista, derrochador de la riqueza que él no crea, sino de la que se apropia.

 

Cuando Brecht estrenó su obra en 1928, era frecuente escuchar que los comerciantes echaban al mar toneladas de té, de leche y otros productos alimenticios o de amplio consumo. Todo para mantener o elevar los precios de estas mercancías. Aunque parezca inimaginable, irracional, a esta altura de la historia, en el sur de Bélgica, en Ciney, los productores inundaron los campos con 3 millones de litros de leche, bajo el pretexto de no estar atendidos por el Estado. Lo hicieron casi simultáneamente al día en el que las Naciones Unidas, a través del relator del Programa Mundial de Alimentos, hacía público un informe que señalaba que 1.020 millones de personas sufren hambre. De estos, por desgracia, la mayoría son niños. En América Latina los hambrientos suman el 10% de su población, es decir 53 millones. Por razones climáticas en Guatemala hay una situación de hambruna. Fuera de Guatemala los países más afectados por el hambre son  Ecuador con 26, Perú con 25 y Colombia con 14 por ciento. Bolivia no deja de tener un serio problema: 27% de los niños son desnutridos.

 

Aunque parezca simplista decirlo no hay otra solución que el cambio del sistema social. En Cuba, en China, en Vietnam ¿se echarían 3 millones de libros de leche? La diferencia salta a la vista. El capitalismo debe ser superado, es un imperativo histórico.