KOSOVO: MAFIA Y
TERRORISMO AL PODER
Marcos Domich
Cuando comenzamos a escribir esta columna, gracias a la
línea democrática de OPINION, quisimos aportar una gota de agua que
contrarrestara al mar de mentiras en torno a Yugoslavia y el gobierno de Miloshevich. La vida, el desarrollo de lo acontecimientos
confirman todo lo que escribimos desde 1999. Desde entonces sostuvimos que la
desintegración de Yugoslavia, las guerras intestinas - en un país que se liberó
casi solo de la ocupación nazi y construía el socialismo a su manera – eran
provocadas por la intromisión del imperialismo yanqui y las potencias europeas,
particularmente Alemania.
El 17 de este mes se ha producido una suerte de
culminación de la tragedia de la antigua Yugoslavia. De este país federal y
socialista, con el vendaval y retroceso histórico que sacudió a lo que fue el
poderoso campo socialista europeo, han surgido cinco repúblicas. Quieren una
sexta: Kosovo, en base al territorio de la provincia del mismo nombre en la
cual hay una mayoría albanesa y musulmana y minoría serbia ((76% y 18%
respectivamente; datos oficiales de 1980). Pero no sólo hay cifras, hay
historia. Serbia, en puridad, nace en Kosovo. Hasta ahora están las huellas de
la cultura ortodoxa, iglesias, monasterios y otros. Los serbios fueron
desplazados por los ocupantes del Imperio Otomano y quedaron en minoría. A la
conclusión de la II Guerra Mundial, Kosovo quedó en la República Socialista
Serbia con un régimen de “Región Autónoma Socialista”. Eso le permitía tener sus
propias autoridades, parlamento, cultivar sus lenguas y religiones, manejar su
economía en el contexto de la estructura socialista, etc. A comienzos del
noventa comenzaron las tensiones interétnicas y desobediencias al poder federal;
desconocimiento de las leyes federales, etc. hasta que en1993 sus autoridades
locales, en contra de muchos albaneses mismos, hicieron un referéndum por la
independencia. Fue la chispa que encendió la confrontación directa entre
serbios y albanokosovares. Estos organizaron su
famoso UCK (“ejército de liberación”) y comenzaron las fechorías (asesinato de
policías serbios, quema de templos ortodoxos, agresiones hasta asesinato de la
población civil). Entrenaban a su gente en Albania y hasta en Alemania (Ulm). Allí se entrenaron dos futuros comandantes del UCK y
futuros primeros ministros de Kosovo: Ramush Haridanaj y Hashim Taci. El primero hoy preso en La Haya por crímenes de
guerra y el segundo actual primer ministro, que en el 2003 estuvo preso por lo
mismo y además por vínculos con el tráfico de heroína. Esa es la “república” kosovar que no renocen China,
Rusia, España, Hungría Cuba, Venezuela, Bolivia y muchísimos países más, pues
desconoce la Resolución 1244 del Consejo de Seguridad (1999) y el Acta Final de
Rambuoillet que reconocen la soberanía serbia sobre
Kosovo.
El imperialismo, preñado de guerras y expansionismo, otra
vez está jugando con fuego.