MANIFIESTO DEL ENCUENTRO
NACIONAL ANTIFASCISTA
(Por la consolidación y la profundización
del proceso de cambios)
(29-03-08)
Camaradas,
hermanos, compañeros y amigos:
Vivimos momentos de una grave
crisis institucional y política que deriva en una pérdida de autoridad del gobierno
más democrático de la historia nacional, en cuanto a inclusión social. Los
sectores reaccionario-fascistas y conservadores han logrado bloquear los procesos
de cambio y están intentando volcar la correlación de fuerzas sociales en su
favor a través de una serie de operaciones de carácter político, mediático,
económico y psicológico.
Antecedentes
y referencias.
El imperialismo
norteamericano ya ha realizado en varias regiones del mundo agresiones,
invasiones, complots y conspiraciones que han derrotado largos procesos
revolucionarios, socialistas y populares e incluso simplemente nacionalistas.
Ha logrado la desintegración de grandes Estados multinacionales que constituían
adversarios a su dominación mundial o finalmente ocupado a otros. Los casos son
muy conocidos:
Provocaciones
fascistas.
Los planes conspirativos se
inician en todas partes del mundo del mismo modo. Se provocan muy fácilmente
hechos violentos con toda clase de motivos reales o supuestos para crear condiciones
generales de inseguridad, tensión, miedo y crisis de carácter generalizado.
Marchas de “pacifistas”, mítines en los centros privilegiados de las ciudades
importantes, huelgas de hambre; bloqueos pagados de carreteras y avenidas con
motivos insustanciales que nada tienen que ver con reivindicaciones sociales;
utilización de legítimas necesidades que son magnificadas por la propaganda
manipulada; trabajo sistemático para amedrentar a las capas medias, proclives a
volcarse a posiciones oportunistas. En fin, confrontamos una serie interminable
de provocaciones para desgastar al gobierno, desprestigiar el proceso de cambios
y volcar a favor de la reacción la correlación de fuerzas que es la esencia de
la política.
Organizaciones
y personalidades que promueven la conspiración contra Bolivia.
La conspiración antinacional tiene
en Bolivia operadores visibles: el Comité Cívico de Santa Cruz aparece como el
Estado Mayor de la confabulación y punta de lanza del complot; los comités Cívicos
del Beni, Pando y Tarija, coadyuvados por los de Chuquisaca y Cochabamba; las
prefecturas de la “media luna”. Branko Marinkovic, Rubén Costas, Mario Cossío,
Manfred Reyes Villa, Suárez, José Luis Paredes y paramilitares conocidos como
Moisés Chiriqui, son las personalidades que encabezan la conspiración. Por otra
parte y en un segundo plano se encuentran los partidos políticos tradicionales
de derecha y sus dirigentes, Jorge Quiroga, Samuel Doria Medina, los desacreditados
dirigentes del MNR, e indigenistas resentidos. que han perdido protagonismo
empero suman sus fuerzas esmirriadas al complot subversivo.
Estructuras
paramilitares y nazi-fascistas que organizan la conspiración.
Las estructuras militarizadas
y paramilitarizadas son múltiples. En primer lugar aparece la tristemente
célebre “Unión Juvenil Cruceñista”, que
dice contar con miles de “combatientes”, luego están grupos de mercenarios extranjeros,
especialmente colombianos y brasileños que tienen como ocupación principal el
resguardo físico de los latifundios de
los “logieros”, tierras usurpadas a los campesinos e indígenas orientales.
Grupos de “hijitos de papá, falangistas, neonazis, delincuentes comunes y otros
resucitados. Agentes encubiertos de
Los medios de prensa y sus actividades
subversivas.
El control de los medios de
comunicación es casi total por parte de la derecha reaccionaria. Los medios de
censuran, se autocensuran, dicen medias verdades, manipulan y hasta puede
decirse asesinan a la verdad. Esto sucede con la mayoría aplastante de los
canales de televisión y las radios de largo alcance, en especial con algunos medios como Panamericana y Fides,
canales 2, 9, 11, 36, 39 y otros. Los principales programas tienen un profundo
contenido político reaccionario, mimetizado por una aparente “neutralidad”. No debemos esperar que los medios apoyen el
proceso, pues responden a los empresarios que les imponen a los periodistas una
línea acorde con la defensa de sus intereses oligárquicos. El canal estatal que
debe responder a la política del Gobierno, tiene periodistas oportunistas y
proclives a la derecha.
Las
operaciones psicológicas.
Las operaciones psicológicas,
en las que tienen profesionalidad los esbirros de
La
intervención norteamericana.
Para nadie es un secreto que
la Embajada Norteamericana financia, asesora, aconseja, y dirige la
conspiración. Sus dependencias prestan todos los elementos necesarios para
facilitar y coadyuvar en el complot. USAID y USIS son los operadores directos
de la conspiración. Siguen funcionando sin ningún control los servicios de
“inteligencia” operados por
El
Poder Judicial y el Poder Legislativo.
La derecha ha obtenido el
control del Poder Judicial. Abogados mediocres y corruptos manejan colegios, magistraturas,
vocalías, judicaturas y personal subalterno para ponerlo al servicio de la
conspiración. El control del Poder Judicial, le permite a la derecha tener el
reconocimiento “jurídico” de todos sus atropellos, como los cometidos contra la
propia Asamblea Constituyente y las personas de sus componentes. Casi todos los
recursos ordinarios o extraordinarios salen a favor de la oposición en nombre
de una “institucionalidad” que no existe. El Senado controlado por la derecha
es un freno a cualquier iniciativa legislativa y constitucional, favorable a
los intereses populares.
1.
Conclusiones.
1.1.
Un proceso de
guerra declarada. En resumen, en Bolivia vivimos ya prácticamente una
guerra declarada desde la media luna contra el proceso de cambios que desconoce
al gobierno como legal y legítimo y por lo tanto la desobediencia civil ya es
un hecho consumado.
1.2.
La guerra de baja
intensidad. El complot tiene el carácter de una guerra de baja intensidad dentro de
los términos de la ideología norteamericana de agresión a los países o
gobiernos que no son de su agrado.
1.3.
Es evidente la
debilidad ideológica y política del gobierno. El Gobierno del MAS parece ignorar
la gravedad de los acontecimientos. El oficialismo permite que cualquier
opositor insulte, falte al respeto, denigre y ofenda a los dignatarios de
Estado que, al no tener la autoridad sobre los mecanismos legales de represión
de los delitos como los de sedición, desacato, éstos quedan en la impunidad.
1.4.
La conspiración
antipatriótica, el complot reaccionario fascista tiene dos objetivos principales que
pueden ser alternativos:
Provocar el total
desprestigio del gobierno para derrocarlo
mediante la violencia o, en su caso, “pacíficamente” mediante el
acortamiento del mandato o la renuncia del Presidente.
Dividir o balcanizar Bolivia por lo menos en dos
Estados: Uno oriental como base de
operaciones del Ejército yanqui y como colonia
de obtención de recursos naturales como petróleo, gas, agua, bosques, y otro andino y restringido a la parte
occidental del país. Los referendos sobre los estatutos autonómicos
departamentales tienen el fin fundamental de ejecutar la desintegración del
país.
Con el fin de
derrotar el complot subversivo, los pueblos de Bolivia, sus obreros y
proletarios, sus campesinos e indígenas originarios, sus clases medias empobrecidas,
sus intelectuales patriotas, sus estudiantes no contaminados, sus mujeres y
madres, sus ancianos, sus niños y sus adolescentes, todos, todos los bolivianos que aman a su Patria y que no quieren verla
convertida en un conjunto de estadillos miserables, sino en una parte de
Recordando a nuestros grandes héroes y mártires: Los
hnos. Katari, Tupak Katari, Bartolina Sisa, Simón Bolívar, Antonio José de
Sucre, Juana Azurduy de Padilla, Jaime Zudañés, Pedro Domingo Murillo, José
Miguel Lanza, Esteban Arce, Eustaquio “Moto” Méndez, Manuel Isidoro Belzu,
Andrés Ibáñez, Apiahuayqui Tumpa, Ignacio Muiba, Bruno Racua, Zárate Wilka,
Federico Escóbar, Rosendo García, Ernesto Che Guevara, Moisés Guevara, Coco
Peredo, Inti Peredo, Mauricio Lefevre, Marcelo Quiroga Santa Cruz, Roberto
Alvarado, Carlos Flores, Luís Espinal y otros proclamamos rotundentemente:
¡Luchar por la consolidación y profundización del
proceso de cambios!
¡El Fascismo separatista, racista y regionalista, no
pasará!
¡La izquierda se une en defensa de
¡VIVIR Y LUCHAR POR EL PUEBLO!
La Paz, Bolivia, Territorio libre de fascismo.
1er. Encuentro Nacional Antifascista.
29-03-08.