NO DEFRAUDEMOS A LA HISTORIA

 

Marcos Domich

 

Cuando los procesos políticos son vistos a la distancia adquieren facetas que no se las ve, cuando uno está inmerso en el berenjenal de la política cotidiana. Estuvimos - en representación del PCB y de “Marxismo Militante” - en tres encuentros y en cada uno de ellos se expresó un gran interés por Bolivia y las perspectivas del gobierno Evo Morales. Ya hemos escrito acerca el seminario en Portugal (“Civilización o Barbarie”), del ciclo “En defensa de la Humanidad”. Allí estuvieron muchos académicos, sin duda, más cerebrales que emotivos. Además de constatar que el giro a la izquierda en América Latina, como un hecho muy positivo, expresaban sus temores a un retroceso, sobre todo por la historia latinoamericana, por la secuencia de golpes de Estado, algunos de franca estructura fascista y, obviamente, respaldados y sostenidos por el imperialismo; nunca ausente de las contrarrevoluciones. Señalando los peligros de una regresión a la barbarie neoliberal, cada vez más fascistizada, aseguraban una solidaridad militante. Para los pensadores avanzados de Europa, la importancia del éxito latinoamericano radica en que lleva no sólo un mensaje, sino un aliento concreto a lo que parece una sociedad anquilosada y con un capitalismo que aparenta eternizarse. Para ellos lo que pasa aquí es un viento fresco de renovación y anhelan que se imponga la razón histórica y no un retorno a la barbarie neoliberal.

La segunda reunión fue el Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros Minsk, capital de Bielorus. Para empezar hay que decir que Bielorus, no es, la “última dictadura europea” ni Lukashenko el “último Stalin”. Es, más bien, la primera república del espacio soviético que está rescatando el socialismo con gran éxito. De nada sirve la cortina que pretende armar el imperialismo global. El sistema social, la educación y la medicina gratuitas siguen plenamente vigentes. Es la única economía post-soviética que se ha restablecido al nivel de 1990. Un hecho no secundario es la preservación de memoria histórica de la época socialista, sus valores y sus grandes avances y, particularmente, la heroica resistencia a la ocupación nazi. La declaración final señala expresamente la solidaridad con el proceso político boliviano.

Al fin, estuvimos en Moscú y constatamos, en la gran conmemoración del 90 Aniversario de la Revolución de Octubre, un gran calor humano y sobre todo la convicción de su interregno capitalista y salvaje se superara muy pronto. Se coreaba: ¡Ahora, ahora, otra vez las salvas del Aurora” que señaló el comienzo del asalto al Palacio de Invierno y el inicio de la Revolución. Un hecho significativo es que varios oradores se refirieron a la necesidad de la inmediata organización de los sóviets, sin olvidarse de las elecciones del 2 de diciembre. La lista del PCFR es la franja 4 lo que es aprovechado para glosar que se acerca la cuarta Revolución. Las anteriores fueron la de 1905 y las de Febrero y Octubre de 1917. Un ambiente de optimismo y de total simpatía en algunos manifestantes próximos que se enteraron que yo era boliviano. La palabra de orden fue ¡hasta la victoria, tovarish!