AVANZANDO EN EL PROCESO DE CAMBIOS

COMPROMETAMOS EL CABAL CUMPLIMIENTO  DE LA NUEVA CONSTITUCION 

 

Los comunistas bolivianos saludamos de pie --con las banderas de la emancipación por la cayeron tantos héroes y mártires en las trincheras de la lucha social-- la promulgación de la nueva Constitución Política del Estado (NCPE). Este histórico hecho representa un hito fundamental en el avance del proceso de cambios que atraviesa nuestro país. Es, al mismo tiempo la culminación de un itinerario que fue refrendado con sangre en las jornadas de octubre de 2003, y constituye el comienzo esperanzador de que la transformación estructural que reivindicaron sin desmayos los trabajadores de la ciudad, las minas y el campo, proseguirá sin retrocesos, dejando atrás las dos décadas perdidas de neoliberalismo. Sin embargo, hay que remarcar que sólo la movilización organizada y con un claro programa revolucionario, hará que las masas populares, en particular la clase obrera, garanticen el rumbo certero de la liberación nacional y social.

 

EL IMPERIALISMO Y LA DERECHA SIGUEN CONSPIRANDO

Las fuerzas de la reacción, como nuestro Partido ha ido denunciando reiteradamente, recurrirán a todo tipo de acciones y patrañas, desde las más sutiles hasta las francamente obstruccionistas y violentas, impidiendo la aplicación de la NCPE. Esa resistencia abierta ya la confiesan y la proclaman sobre todo los latifundistas orientales. El pueblo y en particular los campesinos y originarios no deben dejarse intimidar. Hay que prepararse para responder ahora y con todo.

No se puede permitir la repetición de intentonas aventureras de las escuadras neofascistas que ensayaron el golpe cívico-prefectural en la “media luna” y masacraron a mansalva en Pando, ahora empeñados en la desestabilización y campañas mediáticas como se vio en el referéndum constituyente.

 

LA CORRUPCIÓN NEOLIBERAL NO DEBE PERSISTIR

Resulta evidente que un factor que siempre trata de utilizar la derecha son las debilidades y sobre todo los errores y actos de corrupción que enlodan una gestión que debía ser absolutamente límpida. No se debe olvidar que la corrupción es algo en gran medida heredado e inherente al régimen capitalista y en particular del modelo neoliberal, cuyos testaferros aún pululan en el parlamento dictando cátedra de ética social. En ese sentido hay que combatir sin tregua la vieja y la nueva corrupción y sus interconexiones. Por ello mismo, aplaudimos la decisión del c. Evo Morales de castigar a quienes, gozando de su confianza, han cometido y cometen incalificables actos de corrupción. La destitución del ex Presidente de YPFB debe también merecer una severa sanción política por parte del instrumento masista y su Tribunal de Honor, y demostrar que no hay fragilidad tomando cartas en el asunto y otros de conocimiento público.

Asimismo, el proyecto de Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz o de Lucha contra la Corrupción, enriquecimiento ilícito e investigación de fortunas hace años que ha sido trabado por la derecha en el Congreso Nacional. Resulta imperioso que a través de la movilización popular se imponga como respuesta al clamor justiciero de la población su pronto tratamiento y aprobación y no dejar en la impunidad a los corruptos y sinvergüenzas del pasado que ahora pregonan el olvido ante la falta de una sanción condigna a su responsabilidad.

El alerta para todos quienes apoyamos el proceso de cambio, dentro y fuera del gobierno y el MAS, es que la única garantía frente a quienes echan mano del patrimonio del Estado es la práctica y manejo transparentes, previniendo y recuperando los recursos mal habidos sin claudicaciones.

 

EFECTIVIZAR PRONTAMENTE EL CONTROL SOCIAL

No se debe pasar por alto que si bien la NCPE es un instrumento de gran fuerza legal, las masas deben asimilarla y contribuir de manera decisiva a su vigencia y aplicación. Eso  significa que las organizaciones populares deben asumir el papel protagónico en la lucha frontal contra los aprovechadores del aparato estatal, en el diseño y puesta en marcha de las políticas públicas, como establece el mandato de la NCPE “Las entidades del Estado generarán espacios de participación y control social por parte de la sociedad.”, siendo función popular “denunciar ante las instituciones correspondientes para la investigación y procesamiento, en los casos que se considere conveniente”.

Por ello, sin mayores demoras es urgente ponen en acción los mecanismos para demoler las dos lacras señaladas por el Presidente Morales en su Informe de Tres Años de Gestión Gubernamental: el burocratismo y la corrupción. Corresponde ejercer la vigilancia revolucionaria para impulsar las nuevas medidas antiimperialistas y antioligárquicas que demanda la coyuntura. Ante lo contexto de la crisis internacional, la derecha reaccionaria no se resigna a perder sus privilegios y fomentará la oposición obstruccionista con un cínico discurso moralista. La manera adecuada de consolidar y proyectar el proceso es entonces una drástica depuración de los tránsfugas y oportunistas incrustados, así como neoliberales camuflados que frenan desde dentro la línea consecuente y firme en el avance de la economía plural, los sectores populares, y la clase trabajadora en su conjunto.

 

APLIQUEMOS LA NUEVA CONSTITUCIÓN A FAVOR

DEL PUEBLO TRABAJADOR Y DE LAS CONQUISTAS

SOCIALES CONSTRUYENDO EL ESTADO PLURINACIONAL

 

PROFUNDIZAR EL PROCESO DE CAMBIOS HOY, PASA POR EL

 IMPLACABLE COMBATE LA CORRUPCIÓN EN TODOS LOS FRENTES

 

¡AL RESCATE DE LA PATRIA, RUMBO AL SOCIALISMO!

 

 

La Paz, febrero de 2009

 

COMISION POLÍTICA

PARTIDO COMUNISTA DE BOLIVIA