SOCIALISMO PARA SALVAR
AL MUNDO (*)
Marcos Domich
Hace muchos años Rosa Luxemburgo acuño la famosa
frase de “socialismo o barbarie” refiriéndose a la persistencia del
capitalismo, generador de los males sociales que conocemos bien hasta la
fecha: Desocupación, explotación de los trabajadores, dominación y saqueo de
los pueblos y de sus recursos naturales y sobre todo la guerra. Sin embargo, en
esa época no se había visualizado, en toda su magnitud, un mal más, producto de
la actividad del capitalismo. La persistencia del sistema capitalista
amenaza, no sólo con la continuación de los males sociales, sino algo
mucho más grave que todo eso, amenaza la vida del planeta tierra. Evo Morales
resumió esta situación con la contundencia del caso diciendo:
Chávez, en la línea de Rosa Luxemburgo, ha acuñado la
frase definitiva que corresponde a la situación del medio ambiente y
también a la situación de la sociedad humana a comienzos del siglo XXI. Al
culpar al capitalismo los males sociales como climáticos, dijo que sólo el
socialismo salvará al mundo y al hombre. Llamó a luchar contra el capitalismo y
en nombre de millones de hombres y mujeres de América “estamos decididos a ser
libres para siempre y construir la madre de las repúblicas”.
Es un hecho indiscutible que las intervenciones de
Morales y Chávez fueron las más claras en el sentido de corresponder a un
análisis profundo de la situación, de sus causas eficientes e ir en la misma
línea de la verdadera solución. No es que Evo, como lo insinuaron algunos
analistas “copió” a Chávez. Eso es menospreciar al Presidente. Lo que dijo éste
corresponde a su estilo y al reflejo de que, su comprensión de las cosas,
corresponde adecuadamente a las realidades y tradiciones de su país: “
Más adelante volveremos a la apreciación de Chávez
acerca del comienzo de la “batalla de Copenhague”. Queremos, antes, referirnos
a los denuncias que se esgrimieron poniendo al sistema capitalista en el
banquillo del acusado. Se ridiculizó la suma de 10 millones de dólares que
destina el presupuesto estadounidense para combatir el calentamiento global, en
tanto se gastan 2,6 trillones de dólares para las guerras en Irak, Afganistán y
Pakistán. Un ejemplo diáfano: cada soldado estadounidense cuesta a los
contribuyentes 1 millón de dólares anuales y ahora, con el refuerzo de Obama, tiene 100.000 sólo en Afganistán. Otros oradores se
refirieron a lo que se gasta en Armamentismo en América Latina y concretamente
lo que gasta en armamentismo y base militares en Colombia.
En suma, se ha denunciado debidamente lo que sucede,
lo grave de una situación que está al filo del “punto de no retorno”. Empero no
hay que sentirse derrotados. En Copenhague “nació la nueva etapa (…) haciendo
el socialismo, salvando al mundo”, agregó Chávez.
(*) Publicado en OPINION de Cochabamba, con ligeras supresiones.