TERRORISMO
SEPARATISTA
Marcos
Domich
Conforme pasan los días se torna abrumadora la cantidad
de datos que revelan la presencia de planes, de equipos y de gente destinados a
desatar una ola de terrorismo. La mejor fuente ha resultado el personaje
señalado como el jefe de la célula desbaratada en el Hotel América: Eduardo Rózsa Flores. Por las peculiaridades de esta sui generis personalidad hay una gran
cantidad de datos que permiten reconstruir la trama del terrorismo que amenaza
a Bolivia. Los ha dejado en sus páginas de Internet. Está clarísimo y establecido que E. Rózsa era un personaje preparado y entrenado para ejercer
la política mediante el uso de la violencia y en este caso específicamente de
la violencia terrorista.
Hay quienes hacen afirmaciones absurdas de que los
sucesos de Santa Cruz (los atentados contra políticos, contra el Cardenal,
etc.) diciendo que son hechos para los estrados judiciales y que se los “está
politizando”. Estos señores no entienden o no quieren entender que estas
acciones son totalmente políticas, hechas por políticos y para producir efectos
políticos. Que ese tipo de acciones caiga en el terreno de la delincuencia no
les priva de su esencia política, además contrarrevolucionaria.
Desde
La caída de Rózsa ha permitido redescubrir
los vínculos del fascismo criollo con el fascismo internacional. Se ha repetido
la ya antigua conexión de los ústachas de Croacia con
los fascistas de la “media luna”. No es ninguna conexión entre croatas de
Croacia y descendientes de croatas es, ante todo, una conexión entre fascistas de dos continentes. De los cinco de
la célula del Hotel América sólo uno tiene apellido croata: Mario Tadic. Los otros son de Rumania, Irlanda y Hungría”. Rózsa era nacido en Bolivia pero tenía además las
nacionalidades de Hungría y Croacia. Vino a Bolivia a desarrollar “la resistencia”
ante el “gobierno comunista de Evo” a quien había que liquidar y, en su caso
separar a Santa Cruz de Bolivia y crear una república oriental.
Se revelan nuevas conexiones y presencias. “Página 12” de
la Argentina habla de la internacional de los “caras pintadas”. Pero la
conversión de Rózsa al islamismo lleva a pensar que
hay vínculos con los talibanes, Al Qaeda y el separatismo checheno.
Ya se puede hablar de una “internacional negra” con nuevas características,
nuevos rostros pero viejos métodos, viejas ideas e inspiraciones.