“TIROFIJO” HA
MUERTO
Marcos Domich
Como dice un cronista repetitivo, aunque sin ningún ánimo
peyorativo, ha muerto Manuel Marulanda Veléz de viejo. Nunca pudieron echarle el guante. El
gobierno colombiano pretendió que había muerto a consecuencia de un bombardeo
del ejército. Nada más falso. A Marulanda lo mataban “mediáticamente” desde 1970. Empero murió de casi 80 años;
murió por un paro cardíaco y en brazos de su esposa Sandra. Murió un hombre que
era, sin exageración alguna, una verdadera leyenda viviente. Es que su vida y
trayectoria de luchador no era para menos.
Cuando se inició en la guerra tenía unos 20 años. Lo hizo
al lado de unos tíos suyos, los Marín y los Loayzas, liberales
que protestaron con violencia ante el asesinato de Eliécer Gaitán,
gran líder liberal. Después de un tiempo dejó la guerrilla y estuvo dedicado a
actividades de lo que siempre fue: un campesino que nunca abandonó sus raíces.
Cuando volvió a las armas se dice que lo hizo con unos primos suyos, 14, de las
mismas familias.
Se alzó en la zona de Marquetalia,
Caguán. Se unió luego a otra fracción armada,
dirigida por Jacobo Arenas, intelectual comunista que habría de ejercer gran
influencia ideológica y doctrinal en el “Tirofijo”.
Es allí donde funda las FARC y adopta la doctrina marxista leninista. Pero
nunca fueron dogmáticas. Jamás dejó, particularmente Marulanda,
de estudiar la realidad nacional y sobre todo pensar en el campesinado pobre.
Su verdadero nombre era Pedro Antonio Marín, el de Manuel
Marulanda Vélez lo tomó en honor a un líder sindical
comunista asesinado. Se dice que cuando se inició en la guerrilla con Arenas
era aún semianalfabeto, pero en poco tiempo su
inteligencia natural se impuso y fue aceptada su conducción con mucha
naturalidad por los intelectuales marxistas. Nunca perdió su sencillez y se
destacaba por saber escuchar.
Acaso el detalle que lo muestra como revolucionario, en
toda su estatura, es que, aún antes de fundar las FARC e ingresar al Partido
Comunista, rompió con los Loayzas, muy sectarios e
impositivos con los campesinos. Otro hecho: Cuando existía el Comando Del Davis liquidó a una fracción que se le desprendió, porque
se convirtieron en bandoleros. Eso explica que la guerrilla de unas dos docenas
de miembros se convirtiera en un ejército de más de 18.000 hombres. Corrigió
incluso a la fracción comunista de la guerrilla, despojándola de sus formas
“demasiado castrenses”. Decía que “la disciplina debe ser resultado de la
educación”. Esto explica que fuera una guerrilla “escuela de cuadros”.
Nunca fue un “tira tiros”, sino un político. Con el
presidente Betancurt pactó un alto al fuego (1.984).
Nació la Unión Patriótica, participaron en elecciones. Pero el paramilitarismo asesinó a tres de sus candidatos
presidenciales y acerca de 5.000 militantes. Pese a ello con Pastrana establecieron
la zona de despeje de San Luis del Caguán en el 2.000. Otra vez incumple el gobierno bajo la
presión norteamericana y la implementación del Plan Colombia que con Clinton le asignaron 2.000 millones de dólares.
Los secuestros no fueron cosa de siempre y no sucedieron
por crueldad. Cuando fue capturada Ingrid Betancourt había elecciones y las
FARC advirtió que no toleraría candidatos en su territorio liberado. Lo malo es
la prolongación de la retención. Pero fue siempre el militarismo y luego Uribe
lo que no permitió el intercambio humanitario. Por eso mataron a Raúl Reyes. En
1998 las FARC liberaron a 400 policías y soldados y el gobierno apenas a 12
guerrilleros.
Aún sin Tirofijo la guerrilla
seguirá. Lo dicen en su comunicado leído por Timeleón
Jiménez. Con Alfonso Cano seguirán buscando el intercambio humanitario y la
paz, pero mientras se aplique un Plan Colombia que lo impide, las FARC-EP,
seguirán guerreando en busca de establecer un gobierno popular, de liberación
nacional y con vistas al socialismo. Eso fue lo que siempre quiso el legendario
Marulanda.